Caminando por Madrid y Van Gogh
Madrid, 14 de febrero 2019
Al salir paseamos un poco por las calles, pues hasta ahora, a pesar de que habíamos pasado en este viaje ya dos veces por esta ciudad, sólo habíamos paseado una vez, y de noche.
Aeropuerto de Madrid, tercera llegada. El equipaje demoró, así que ya no agarramos el último tren interurbano y fuimos con tren al piso de Ursula, quien nos esperaba con un alegre abrazo.
Al próximo día fuimos con Ursula a una exposición que ya habíamos reservado hace semanas: Van Gogh Alive. Se trataba de un viaje en imágenes y música, mediante un entorno de proyecciones, por las etapas de la vida de este pintor. Fue espectacular, realmente uno se sentía inmerso en su mundo visual.
Al próximo día fuimos con Ursula a una exposición que ya habíamos reservado hace semanas: Van Gogh Alive. Se trataba de un viaje en imágenes y música, mediante un entorno de proyecciones, por las etapas de la vida de este pintor. Fue espectacular, realmente uno se sentía inmerso en su mundo visual.
Para finalizar el día, nos encontramos a comer unas tapas con un amigo.
Día 2
Al próximo día nos dedicamos primero a hacer maletas, que no era poco lo que había que juntar. En la tarde paseamos, en camino a conseguir unos encargos, un poco al lado del Manzanares, por una parte que han recuperado - de ser una autopista, se convirtió en un lindo paseo a ambos lados del río, y su cauce, en vez de estar artificialmente repleto, es ralo, permitiendo la formación de un habitat en sus bancos de arena. Era bonito observar diversas aves realizando sus actividades cotidianas de lo más tranquilo.
Termino así sosegadamente la última estación del viaje - en la noche fuimos al aeropuerto y nos embarcamos a medianoche de vuelta hacia nuestro hogar, dulce hogar.



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