Entre la Sagrada Familia y Gracia
Barcelona, 31 de enero
Como en casi todos los demás destinos, nuestro tiempo en Barcelona nos quedó corto. Después de nuestro periplo por el lejano este y el largo retorno, ahora nos tocaba disfrutar de esta hermosa ciudad que ambos ya conocíamos pero no habíamos disfrutado juntos. Teníamos, además, la intención de ver amigos, porque ya nos tocaba socializar un poco con otros.
Decidimos darle prioridad a un pendiente que teníamos los dos, entrar a la Sagrada Familia. Nos asustaron con que se tenía que comprar con anticipación y que no ibamos a poder entrar, pero felizmente, seguro por ser temporada baja, no tuvimos problemas y pudimos comprar ahí mismo online y entrar de inmediato.
Primero nos sentamos afuera a tomar un café contemplándola y disfrutándola como paisaje. Luego la rodeamos por completo y ya finalmente entramos para ver al detalle esta locura de iglesia. Es realmente algo único, que no se parece a nada que hayamos visto antes. Los colores, las formas, la luz, los reflejos, todo es único y particular.
La visita la hicimos con toda la calma y tiempo del mundo, a nuestro ritmo, tomándonos incluso unos minutos para escuchar juntos la canción La Sagrada Familia de Alan Parsons mientras seguíamos paseando y mirando cada detalle. La verdad, fue una increible experiencia.
En la tarde habíamos quedado en vernos con dos amigos, uno de cada uno, primero con Nahun para unas chelitas en Gracia, saliendo de su chamba por ahí y luego con Juan Carlos un poco más tarde, más cerca a Plaza España.
Decidimos caminar de La Sagrada Familia al local donde quedamos en Gracia, se suponía que sería una agradable caminata de media hora, pero nos tomó un poco más y llegamos un poco tarde a la cita. Felizmente pudimos igual disfrutar y pasear por el barrio y sus plazas, llenas de gente esa tarde y que Andrés me mostrara los lugares emblemáticos de su estadía temporal ahí hace años, desde los depas donde vivió, la panadería del barrio, el super y el café de la esquina.
Con Nahun nos tomamos una ricas cañas (yo, claras) y logré mi cometido de que finalmente se conozca este par! Como sospechaba, congeniaron en dos patadas y como hablan el mismo idioma pastrulo tecnológico, ya seguro están en contacto por cuenta propia planeando locuras. Ese era mi objetivo, así que estoy feliz. También me encantó ver a Nahun tan bien, tan contento! Es evidente que Barcelona le sienta muy bien.
Luego caminamos los tres juntos un rato camino a la estación de metro, Nahun en su bici, previa escala técnica en un huarique para tomar el vermouth de rigor, porque según nos explicó, esa es la hora del vermouth, y donde fueres...
Con Juan Carlos nos encontramos en el metro y luego caminamos un poco hasta una salita de teatro alternativa, que tiene una súper terraza donde la gente espera, y donde también se puede ir a tomar algo y estar ahí un rato. Para conocedores locales. Ahí nos tomamos otras cañitas y ahora sí algo de comer, que ya tocaba.
La puesta al día estuvo genial. Nosotros contamos del viaje y él nos contó de su esposa e hija, de la vida en Barcelona y los planes que tienen. Super entretenida conversa y los dos se sacaron el clavo de fumarse un cigarrito, que esta terraza es de los pocos lugares donde todavía se puede.
Salimos de ahí porque teníamos que buscar un lugar tranquilo donde Andrés pudiera tener un skype de trabajo ineludible y claramente donde estábamos era imposible. Buscamos otros locales por ahí cerca, hasta que recordamos el Palau de la Música que habíamos pasado de venida y entramos a ver si la cafetería podía ser un lugar efectivamente tranquilo, ya que la función había comenzado. Efectivamente, había muy poca gente y se podía tener una audioconferencia sin problemas.
Terminado el Skype, caminamos hasta Plaza Cataluña para tomar el tren de regreso a Caldetas y cerrar este día intenso pero muy bacán.
Al día siguiente partíamos a París en tren, pero recién por la tarde, así que salimos tempranito de Caldetas con todas nuestras maletas planeando dejarlas en consigna cerca a la estación y salir a pasear un poco más por Barcelona.
Fuimos nuevamente a Gracia, paseamos un poco más por el barrio, que el día anterior se nos quedó corto porque ibamos tarde, y luego de desayunar allá, entrar a un par de sitios y en general, disfrutar de la zona, regresamos a Sants a seguir nuestro periplo.

Comentarios
Publicar un comentario